domingo, 16 de marzo de 2014

¿Qué entendemos cuando estudiamos Ciencias?

¿Cuántas veces como docentes, se pasan consignas a nuestros alumnos, que terminan respondiendo de forma repetitiva, sin evaluar el contenido o su sentido?
Aquí una práctica muy eficiente, para ponerla en práctica:

De cranta un brosqui pidró las grascas y una murolla nascró filotudamente. No lo ligaron iligamente pero lo sarratearon tam plan. Cuando el brosqui manijó las brascas, la murolla drinó priscamente. Al euridor suyo los misquis lo desgliparon porque estaban nipando el brosqui. Nalón, la murolla estaba gastardando grapamente los misquis, acrollandose del esqueleto. Por eso el estumerllote se fraslió.

a. ¿Qué pidró el brosqui?
b. ¿Cómo nascró la muralla?
c. ¿Cómo lo sarratearon?
d. ¿Quién drinó?
e. ¿Cómo drinó la murolla?
f. ¿Quién nipaba el brosqui?

g. ¿Qué hacía la murolla grapamente?

Sorprendentemente, nuestros alumnos podrán responder todo sin inconvenientes. Lo mismo que ocurre, cuando se cree que aprenden ciencias...